El sabor auténtico de la nuez, cultivada en nuestra tierra

9 hectáreas, una familia, un compromiso

Detrás de cada nuez Torre Aldovera está Mariano Miguel, un andorrano que trabaja y cuida personalmente cada uno de los nogales de su explotación en Andorra (Teruel). Aquí no hay fábricas ni cadenas de montaje. Hay tierra, manos y tiempo.
 
Cultivamos la variedad Chandler, reconocida como la mejor del mundo por su sabor suave, su cáscara fina y su grano claro. Nuestros árboles crecen al ritmo que marca la naturaleza, con técnicas de labranza que protegen el suelo y minimizan el uso de químicos, porque cuidar el entorno es cuidar la calidad de lo que producimos.
 
Cada nuez pasa por un proceso pausado y controlado: recolección en su punto óptimo, secado natural en bandejas de madera, selección manual y envasado con trazabilidad completa. Sin atajos, sin prisas, sin intermediarios. Del campo a tu mesa con la garantía de saber exactamente de dónde viene lo que comes.
 
NUESTRA HISTORIA

El nogal marca el ritmo

Nuestra manera de entender el campo se basa en el respeto por la tierra y por todo lo que la rodea. Lo que importa es mantener el equilibrio del entorno en el que trabajamos, porque cuidar el ecosistema es también cuidar el futuro de nuestro propio cultivo. 

Cada decisión que tomamos busca respetar los ciclos naturales y mantener árboles sanos y equilibrados. Un fruto de calidad empieza mucho antes de la cosecha, en la forma de trabajar y de cuidar el campo día a día.

Cultivo responsable